lunes, 15 de septiembre de 2014

Orgánicos y ecológicos, vale la pena pagar más?

Los alimentos ecológicos surgieron hace algunos años como una moda cara y casi exclusiva.  

Esta nueva “onda” incluye alimentos (frutas, verduras, lácteos, carnes), cosméticos y productos de limpieza.  Se venden en casi todos los supermercados y generalmente son más caros.


Pero te preguntarás: 
¿Vale la pena pagar más por estos productos? ¿Ofrecen ventajas que los otros alimentos no tienen?
¿Mi alimentación va a ser más saludable si los consumo?

Antes de decidir si valen la pena, vamos a conocerlos un poco:

El cultivo ecológico es aquel que:
  •  Busca usar el suelo cuidando los recursos naturales, sin usar productos químicos u organismos genéticamente modificados (ni como abono ni para combatir plagas).
  • Considera la calidad de vida del agricultor. 
  • Obtiene productos libres de químicos.
  • Conserva la fertilidad de la tierra.
  • Respeta el medio ambiente.

Los objetivos son obtener alimentos saludables, de mayor calidad nutritiva, sin químicos ni insecticidas, cultivados con procesos que ayuden a la tierra y sus agricultores.


Uno de los aspectos que considero más importante es que al comprar productos ecológicos no sólo le estás dando a tu familia un alimento más sano y libre de químicos, estás ayudando a mejorar las condiciones de vida de los agricultores y así todos los involucrados se benefician.


Las principales diferencias entre la produccion convencional y ecológica son:

CONVENCIONAL
ECOLÓGICO
Uso de fertilizantes químicos para aumentar el crecimiento.
Uso de fertilizantes naturales, como composta, para alimentar el suelo y los cultivos.
Uso de insecticidas sintéticos para reducir plagas y enfermedades.
Uso de insecticidas naturales; uso benéfico de insectos y pájaros, interrupción de la reproducción de plagas para reducir enfermedades.
Uso de herbicidas sintéticos para eliminar las hierbas no deseadas.
Uso de herbicidas naturales,rotación de cosechas y sega de hierbas.
Uso de hormona del crecimiento en animales para aumentar el crecimiento y medicamentos para prevenir enfermedades.
Alimentación de los animales con productos orgánicos y acceso a espacios abiertos. Dieta balanceada y espacios limpios para evitar enfermedades.

¿Cómo identificarlos?
La mayoría de estos productos tienen etiquetas verdes que incluyen las palabras “ecológico” u “orgánico”.
Puede ser muy costoso cambiar completamente a alimentos orgánicos, si te interesa incluirlos te recomiendo que empieces con frutas, verduras y carnes, con los que obtendrás el mayor beneficio. 
Así mismo creo que en algunas circunstancias conviene considerarlos: 
 Alimentación en niños menores de un año. 
Alimentación para enfermedades crónicas. 
Alimentación de mujeres embarazadas.
Si estás interesado en este movimiento te dejo un link con información acerca de las Ferias de alimentos Orgánicos en México:
http://www.nferias.com/alimentos-organicos/mexico/

¡!Que tengas una muy saludable semana!!

martes, 9 de septiembre de 2014

Pequeños detalles que te llevan al éxito...

Esta semana estaba pensando en aquellos pequeños detalles que sin saber cometemos y nos llevan al fracaso en nuestra dieta.  Hoy vamos a hablar de PORCIONES.

Puedes elegir la dieta más maravillosa, internacionalmente probada, la dieta de las estrellas de Hollywood, puedes comprar los alimentos más exóticos, pero si tus porciones son más grandes que las indicadas, todo se viene abajo.

El concepto de porción “normal” es completamente relativo, lo que para mí es una porción grande, para otra persona puede ser pequeña.  

Por ejemplo, una porción de carne equivale a 30g (el tamaño de la palma de tu mano) y es muy común que creamos que una porción de carne es de 150g porque es la que viene en la hamburguesa “chica” de Mc Donald’s.

Para hacerlo más sencillo, desde hace algunos años se han utilizado objetos de la vida diaria, que funcionan como referencia para el tamaño de las porciones.


Una ficha de póker= una porción de aceite, mantequilla, margarina o crema de cacahuate = 45 Kcal 




Una cajetilla de cigarros= 1 porción de carne (pollo, res, cerdo, pescado) o queso = Aprox 70 Kcal 





Una bola de baseball o tenis = 1 porción de verduras (25 kcal) o cereales (75 Kcal)

 



Un CD = una porción de cereales (hot cakes, waffles, bagel) = 75-100 Kcal





De esta manera, la próxima vez que quieras hacer algún cambio en tus hábitos, compara lo que tú llamas una porción con lo que realmente es e intenta adaptarte a estas nuevas cantidades.  Una manera muy sencilla es simplemente utilizar platos más pequeños para servir tus alimentos.

Verás que con este sencillo cambio comerás menos y tendrás resultados.

¡Mucha suerte!

lunes, 1 de septiembre de 2014

BÉBETE esos KILOS de más.

Muchos de nosotros tenemos cuidado en lo que comemos pero no en lo que bebemos todos los días.  GRAN ERROR!  Una persona promedio llega a beber una de cada cinco calorías de su dieta diariamente. 

Elegir la bebida correcta puede acelerar tu metabolismo, disminuir tu apetito  y ayudarte a comer menos calorías.


BEBIDAS TERRIBLES

  • Refresco

Cada vez que tomas una lata de refresco, ingieres un gran cantidad de calorías vacías (sin nutrientes, vitaminas o minerales).  Cambiar a refrescos light o de dieta suena lógico, sin embargo se ha demostrado que la disminución de peso sólo es momentánea y en algunos casos se observa incremento de peso.
  • Bebidas energéticas

Casi todas las bebidas rehidratantes o energéticas son bombas de calorías como el refresco.  Puede que tengan nutrientes agregados pero puedes encontrar las mismas vitaminas y minerales en bebidas con menos calorías.  Si estás intentando bajar de peso, trata de tomar sólo agua, le puedes poner rebanadas de fruta, stevia o inclusive bolsas de té para darle más sabor.  Las bebidas rehidratantes sólo se recomiendan para personas que realizan  entrenamiento aeróbico por largos periodos o que sudan mucho.
  • Café gourmet

Una vez que agregas crema batida, saborizante o leche entera, tu taza de café se llena de azúcar y grasa.  Los cafés tan elaborados pueden contener hasta 570 calorías por taza, equivalente a una comida completa!  Si no te gusta el café negro, agrega leche descremada y endulzantes libres de azúcar para mantener las calorías bajas.

NI FU NI FA
  • Jugos de frutas

Los jugos de frutas pueden tener tantas calorías como el refresco pero con más nutrimentos, lo cual es un dilema.  Si quieres las vitaminas y antioxidantes pero sin las calorías extra, busca jugos libres de azúcar añadida.  Revisa la etiqueta nutricional y busca el porcentaje de jugo y de azúcar.  También puedes bajar las calorías diluyendo el jugo con agua.
  • Smoothies/ malteadas

Los smoothies pueden ser muy saludables si contienen leche baja en grasa y son libres de azúcar.  Para hacer uno en casa utiliza leche descremada (de almendra o soya), agrega fruta fresca, canela o vainilla, stevia y algunos hielos y tendrás una bebida deliciosa.  Los smoothies de restaurantes y cafeterías regularmente incluyen helado, miel y azúcar, ingredientes que sólo aumentan las calorías y no los hacen más saludables.


AYUDANTES
  • Agua natural

Sustituir el refresco por agua natural puede disminuir cientos de calorías de tu alimentación.  Tomar 2 vasos de agua antes de cada comida te puede ayudar a sentirte satisfecho más pronto y mejorar tu digestión.
  • Jugo de verdura

Los jugos de verdura son tan nutritivos como los jugos de frutas, pero contienen la mitad de calorías.  Un vaso de jugo de tomate tiene 41 calorías comparado con un vaso de jugo de naranja que tiene hasta 122.  Elegir jugos que contengan fibra te ayudarán a controlar el hambre.
  • Café negro

Cuando necesitas un poco de cafeína para despertar, un café negro es mucha mejor opción de un refresco de cola o una bebida energética.  El café negro no contiene calorías y es rico en antioxidantes.
  • Té verde

El té verde es una opción excelente cuando necesitas un poco de cafeína, no contiene calorías y algunos estudios sugieren que ayuda a perder peso.




Espero que estas nuevas herramientas te ayuden a comer más saludable y hasta bajar algunos kilos.



lunes, 18 de agosto de 2014

Deliciosamente saludable... LAS GRASAS

En esta ocasión hemos invitado a una experta en nutrición y fitness, Atenea Lara, con más de 6 años de experiencia, nos comparte sus secretos.

A pesar de tantos años de oír argumentos “anti-grasa” cada vez es más evidente que los tipos de grasa correctos nos hacen ser más sanos, inteligentes, musculosos y con menos grasa!

En los años 80´s, se trató de erradicar todas las grasas de la dieta común,  haciendo ver como dañino, cualquier alimento que la tuviera como uno de sus ingredientes.  Los atletas y personas que cuidaban su nutrición adoptaron la idea de que mientras menos grasa tuviera su dieta, era mejor.  Desde ahí se pusieron de moda las dietas bajas en grasa.

Hoy en día sigue siendo un gran reto cambiar la mentalidad de las personas, y lograr hacerles ver que la grasa correcta no solo es esencial, sino también muy benéfica para nuestro cuerpo. 

Un ejemplo de lo anterior lo he visto con mis clientas: ninguna parece tener conflicto con comerse un muffin, brownie, o hamburguesa… sin embargo a la gran mayoría le provoca preocupación el aceite de oliva, o el puñito de almendras que podrían incluir en su alimentación.

El mensaje que les quiero hacer llegar hoy es: LA GRASA NO ES EL DEMONIO, sino totalmente lo contrario, es uno de nuestros mejores aliados para ponernos en forma.  

Como dato importante, Walter Willer, el director del departamento de Nutrición en Harvard, se ha dedicado los últimos años a demostrar que desde que comenzó el movimiento anti-grasa, la obesidad incrementó aún más y  la salud en la población general no mejoró en lo absoluto.

Es cierto que hay un tipo de grasas (les llamaremos “las grasas malas”)  que bloquean nuestras arterias, nos ponen gordos, y  aceleran el envejecimiento,  pero también es cierto que existe otro tipo de grasas (“las buenas”) que nos protegen contra enfermedades del corazón, daño de los radicales libres e incrementan la tasa metabólica y la quema de grasa, así como pueden ayudar a la ganancia de músculo y la producción de testosterona.

La próxima semana veremos a detalle cuáles son las grasas benéficas y los usos que le podemos dar para mejorar nuestra salud y vivir mejor…

lunes, 11 de agosto de 2014

Un simple error que echa a perder tus esfuerzos...

Esta semana estaba pensando en aquellos pequeños detalles que sin saber cometemos y nos llevan al fracaso en nuestra dieta.  Hoy vamos a hablar de PORCIONES.

Puedes elegir la dieta más maravillosa, internacionalmente probada, la dieta de las estrellas de Hollywood, puedes comprar los alimentos más exóticos, pero si tus porciones son más grandes que las indicadas, todo se viene abajo.

El concepto de porción “normal” es completamente relativo, lo que para mí es una porción grande, para otra persona puede ser pequeña.  

Por ejemplo, una porción de carne equivale a 30g (el tamaño de la palma de tu mano) y es muy común que creamos que una porción de carne es de 150g porque es la que viene en la hamburguesa “chica” de Mc Donald’s.

Para hacerlo más sencillo, desde hace algunos años se han utilizado objetos de la vida diaria, que funcionan como referencia para el tamaño de las porciones.


Una ficha de póker= una porción de aceite, mantequilla, margarina o crema de cacahuate = 45 Kcal 




Una cajetilla de cigarros= 1 porción de carne (pollo, res, cerdo, pescado) o queso = Aprox 70 Kcal 





Una bola de baseball o tenis = 1 porción de verduras (25 kcal) o cereales (75 Kcal)

 



Un CD = una porción de cereales (hot cakes, waffles, bagel) = 75-100 Kcal




De esta manera, la próxima vez que quieras hacer algún cambio en tus hábitos, compara lo que tú llamas una porción con lo que realmente es e intenta adaptarte a estas nuevas cantidades.  Verás que tus esfuerzos serán bien recompensados.


¡Mucha suerte!

lunes, 4 de agosto de 2014

AlMuErZoS fáciles y DeLiCiOsOs!!

Siguiendo con el periodo post-vacacional, en este blog les dejo dos deliciosas recetas, fáciles de preparar para que disfruten con sus hijos:

Sándwich de ensalada de papa

Ingredientes
  • 1/2 taza de Media Crema
  • 2 cucharadas de mayonesa ligera
  • 2 cucharadas de jugo fresco de limón verde
  • 1 cucharada de mostaza Dijon
  • 1/4 cucharadita de sal o salsa Maggi
  • 4 tazas de papas cocidas y enfriadas y cortadas en cuadritos
  • 1 taza de vegetales congelados, cocidos y enfriados
  • 2 cucharadas de alcaparras escurridas (opcional)
  • 2-4 rebanadas de pan integral


Preparación
  • Combina la media crema, la mayonesa, el jugo de limón, la mostaza y la sal en un tazón pequeño y reserva aparte.
  • Mezcla las papas, los vegetales y las alcaparras en un tazón grande y vierte el aderezo de media crema sobre las papas y mezcla bien.
  • Una vez que se enfríe la ensalada, prepara un sándwich con la mezcla como relleno.
  • Corta el sándwich por la mitad para hacer dos triángulos



Envuelto de plátano con chocolate.

Ingredientes
  • 2 cucharadas de chocolate en polvo (de preferencia sin azúcar)
  • 1 cucharada de leche semidescremada o light
  • 1 cucharada de crema de cacahuete
  • 1 plátano
  • 2 tortillas de harina pequeñas, ligeramente calentadas
  • Canela en polvo

Preparación

  • Mezcla el chocolate en polvo y la leche en un recipiente pequeño. 
  • Agrega la crema de cacahuate y mezcla bien.
  • Unta la mitad de la mezcla en cada tortilla.
  • Pon el plátano en el centro de cada tortilla y espolvoréalos con la canela. Enróllalos y córtalos por la mitad.



Nos vemos la semana que entra!!

lunes, 28 de julio de 2014

Regálales un REGRESO A CLASES saludable!

El inicio de clases es una muy buena oportunidad para crear nuevos hábitos alimenticios en tu familia, ¡Vamos a aprovecharlo! 

Antes que nada, recuerda que para que un nuevo hábito permanezca debe ser despacio y paulatino, platica con tu familia y hazlos parte del cambio, explícales tu plan e involúcralos. Si todos participan, será más sencillo apoyarse y habrá menos resistencia a comer saludable y mejorar su calidad de vida.

  • Alacena saludable

Para lograr comer más sano y no caer en las tentaciones, un principio muy sencillo es: NO LO COMPRES. 

Hace unas semanas, mi esposo y yo compramos un litro de Coca Cola para destapar una coladera. En casa nunca tomamos refresco, sin embargo de sólo saber que había cerca un litro de refresco, caímos en la tentación y tomamos varios vasos.

  • Educa a tu familia

Es muy importante que incluyas a tus hijos en el proceso de elegir alimentos, invítalos al súper y enséñales a elegir la versión más saludable de los alimentos que les gustan.  Déjalos elegir las frutas/verduras, experimenta con ellos nuevas opciones. 

Los niños que se involucran en la compra del súper son más flexibles a probar lo que eligieron.

  • Compra más frutas y verduras

Procura que más de un tercio de tu compra consista en frutas y verduras, tu compra será más barata y tendrás más ingredientes para preparar comidas y botanas con más color, ricas en fibra, vitaminas y minerales.

  • Planea tus menús

Una vez a la semana planea lo que vas a preparar para comer con tu familia y anticipa la noche anterior el almuerzo de tus hijos, involúcralos al preparar el lunch para la escuela y aprovecha para enseñarles a comer más sano y ligero.  

Existen muchas páginas de internet donde puedes encontrar miles de recetas sencillas y novedosas para tu familia.

  • Tiendita escolar

Si tus hijos llevan dinero a la escuela, invierte tiempo con ellos para explicarles qué es mejor comprar en la tienda y con qué productos se sentirán más ligeros y llenos de energía.

  • Visitas en casa

Cuando tengas visitas en casa o amigos de tus hijos, procura ofrecer botanas hechas de frutas y verduras en lugar de comprar bolsas de frituras y aderezos.

Recuerda: Buscamos hábitos a largo plazo desarrollados poco a poco.  No es necesario que cambies radicalmente tus alimentos, intenta hacerlo lo más lento posible para que el cambio no se vuelva incómodo para nadie y que entre todos encuentren nuevas opciones de alimentos.


Espero que estos consejos te sean útiles y que este regreso a la rutina sea un nuevo comienzo de hábitos saludables.